El  pasado día 20 de marzo de 2013, tuvo lugar en Madrid, en el Espacio Fundación Telefónica, el Foro DENAE sobre “Las redes sociales y libertad de expresión”.

Oportunidades y retos para el ejercicio de la libertad de expresión en los medios de comunicación de Internet y en las redes sociales.

 

Resumen

Gracias a este evento tuvimos la oportunidad de debatir sobre las oportunidades de la libertad de expresión y, en particular, sobre las relaciones entre los nuevos medios de comunicación social y su relación con las redes sociales.

Asimismo pudimos escuchar los debates que se producen entre los ciudadanos y los gobernantes al generarse una descentralización y una democratización de los canales de comunicación, y cómo estos afectan a la configuración de las relaciones entre los ciudadanos, las empresas y los poderes públicos.

La jornada estuvo moderada por Joseba Elola, periodista de El País.

Abrió el debate Tomás de la Quadra Salcedo, Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III, haciendo la primera referencia a las cuestiones sobre la responsabilidad por la información que circula por las redes sociales y las consecuencias que la difusión de la información puede tener. Puso como ejemplo el reciente caso de retirada de la parrilla de un conocido programa de televisión a raíz de una crítica recibida en las redes sociales, que se vio inmediatamente ampliada por la colectividad de la red social. También se hizo eco del debate sobre el respeto de las leyes de protección de datos por parte de las redes sociales y, en particular, sobre la polémica sobre el derecho al olvido. Entiende que la red social es responsable de los datos de sus usuarios y, aunque es cierto que se les pide el consentimiento, aboga por la privacidad por defecto y por el consentimiento informado como las mejores garantías para la protección de la privacidad de los usuarios en las redes sociales.

Según la Directora del Huffington Post, Montserrat Domínguez, no es fácil calibrar derechos, particularmente el derecho a la libertad de expresión y otros derechos fundamentales que pueden verse afectados por ella. Según la periodista, hay un consenso entre los medios más serios que entienden que no puede permitirse que se publique cualquier cosa en los foros de opinión pero, por otro lado, resulta difícil calibrar cuando una opinión se extralimita, vulnera derechos y debe plantearse su eliminación. Nos encontramos ante un juego permanente de perspectivas y de balances. La periodista terminó apuntando que las redes sociales todavía viven un momento ingenuo y que, en ese contexto, cada vez más empresas y políticos buscan recovecos para sacar el máximo provecho de las redes sociales, lo cual es cuestionable desde un punto de vista ético.

Esperanza Ibáñez, Senior Policy Analyst de Google España y Portugal, abogó por las grandes ventajas que las redes sociales ofrecen para la libertad de expresión y el derecho al acceso a la información. Las redes sociales, según avanza su expansión, nos ofrecen una auténtica transformación social, ofrecen más posibilidades de expresarse y de recibir información, pero también se mantienen riesgos de manipulación o de usos no éticos por la influencia que grupos y poderes pueden ejercer en las redes sociales. Según la representante de Google, teniendo en cuenta esa fuerza no es de extrañar que en el mundo actual determinados regímenes políticos obliguen a implantar medios de control, bloqueo o vigilancia sobre la información o los servicios, cosa que entiende del todo rechazable. Finalmente, muy favorable a que predomine la libertad de expresión en caso de duda, la ponente terminó señalando que el usuario está mal acostumbrado a que se ejerza una excesiva tutela sobre él, y que eso debe cambiar.

Por su parte, Natalia Basterrechea, Directora de Asuntos Públicos de Facebook, puso énfasis en la bidireccionalidad de Internet y su multiplicidad de soportes en la actualidad. Para la responsable de Facebook, las redes sociales cumplen la función de hacer un mundo más abierto y conectado que provoca un efecto multiplicador que considera extraordinariamente positivo ya que permite dar voz a quien antes no la tenía frente a empresas, políticos o ONGs.

Finalmente, Sebastián Muriel, Vicepresidente de Desarrollo Corporativo de Tuenti, explicó que el éxito de Internet es la libertad, la posibilidad de compartir lo que estas pensando o haciendo, si bien entiende que el ciudadano debe de ser responsable de la información que facilita en Internet. Según Sebastián, la tecnología es lo menos importante, lo que es realmente relevante es que el usuario esté en el centro se comunique, comparta, y hable. Finalmente, el representante de Tuenti se mostró partidario de la autorregulación como medio para evitar los conflictos entre la libertad de expresión y otros derechos fundamentales.

El Foro Debate finalizó con una interesante discusión en torno a la responsabilidad de las redes sociales en múltiples cuestiones, como por ejemplo, la privacidad y la protección de datos.

Según los asistentes, en el evento quedaron claras las bondades de las redes sociales, pero también salieron a relucir algunos aspectos oscuros que la regulación, la autorregulación y, en algunos supuestos, la responsabilidad de empresas y ciudadanos, pueden ayudar a mejorar. Algunos de estos puntos sujetos a mejora, según los ponentes, son el respeto por la privacidad, los abusos del anonimato o la impunidad frente a los perfiles o identidades falsas.

 

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